Decido acariciar tus agraciadas mejillas con mis gélidos dedos, que pudo incomodarte por el cambio de temperatura. Así que pasé mi brazo por tu tronco y te besé, eso te agradaría porque sonreíste y te arrimaste más a mí, igualmente me complació eso a mí...
Recliné mi cabeza sobre tu torso para disfrutar del instante… percibiendo así el sonido de tu respiración y los latidos de tu corazón al compás de los míos.
Hasta que… noté un dulce inhalo procedente de ti. Te miré, pero tu ya lo estabas haciendo con tus ojos esmeralda y un sonido perfecto y enamoradizo que sólo yo percibía salió de tus cuerdas vocales: "Buenos días, princesa".
linda entrada!
ResponderEliminargracias x pasarte x mi blog,i x tu comentario :)
te sigo! besos
Gracias a ti :)
EliminarTodas queremos un príncipe que nos despierte con un 'buenos dias princesa', pero yo me conformo con uno que esté ahí siempre, amándome.
ResponderEliminarMe encanta el diseño de tu blog <3
Yo también me conformo con eso :) alguien que te trate de una manera especial y esté a tu lado siempre. PD: muchas gracias :)
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