Un caballo se aproxima a mi trotando, por el prado lleno de flores a la altua de mis rodillas, cuanto más se acercaba, le notaba algo extraño en la supuesta frente, un cuerno... Supuse que era un unicornio. Me quedé inmóvil ante impresionte suceso. Ya que no sabía que haría ese ser mitológico tan bonito ante mí...
Paró a poca distancia de mí por lo que pude acercar la mano y tocarle, era un impulso, realmente yo no dirijía mi cuerpo en ese preciso instante. Noté cómo le complacían mis caricias y le sonreí. Él agitó la cabeza y me acaricó con su cuerno en mi mejilla con suavidad para no arañarme. Luego hizo otro movimiento con su cabeza indicándome que montara sobre él. Lo hice, seguía sin control. Se agachó un poco para que pudiera subir y cuando me situé me agarré fuerte a la crin, y cuando notó mi presión comenzó a andar, luego trotar y finalmente galopar.
He soñado en varias ocasiones con encontrarme a este ser, un unicornio. He soñado con él durante mucho tiempo, y aquí estoy, montando a un unicornio blanco con su cuerno y todo, aunque no se si esto también será un sueño, pero parece real, muy real. Es impresionante. He galopado con varios caballos, pero esto es distinto. Notas una sensación de libertad, como si estuvieras volando. Cómo decirlo… mágico. Dicen que no se dejan ver más que por los puros de corazón. Solo los hechos de bondad y ternura, esos son los que pueden tocarlos. ¿Tendrá algo que ver que haya podido tocarlo e incluso subirme a él?
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